Wednesday, January 14, 2015

Como el Sol con las olas de falda


Necesito una balanza que me ayude con este desequilibrio emocional. Estoy más perdida que un colibrí en otoño, que una semilla sin tierra y que el sol con las olas de falda; y más incómoda que unos pies mojados con piedras en el zapato. 

Pero no tan fría como las madrugadas en el Pico Duarte, ni tan caliente como un día soleado en México, sin brisa.

Aún atenta, en espera de algo que me dé la seguridad que dan los brazos de una madre y la honestidad de un niño de tres años. Nada más.



Tuesday, October 14, 2014

De pocas ganas


Pocas ganas me quedan de sorprender, de coquetear, de volver a compartir mis gustos y mis días, de morder las palabras que mi colérico temperamento deja escapar sin pensar.

¡Cuánta gandulería y pereza!

Controlar lo que pueda pensar el otro a través de mis acciones me resulta tan incómodo como la picada de un mosquito en la planta del pie, y mostrar cordialidad o interés me empalaga tanto como leer la palabra caramelo. Pero estas ganas son como el apetito, o comes lo que anhelas o mueres de hambre hasta que alguien te da a probar algo mejor. Y esto último, es lo único seguro. 

T.A